Viaja ligero

Carga solo con lo imprescindible. Un equipaje ligero y fácil de llevar permite moverse a pie o en transporte público. Y si sus dimensiones se ajustan a las del equipaje de cabina no es necesario facturarlas. Las pequeñas mochilas de viaje con arnés aúnan la comodidad de un macuto y la facilidad de carga y versatilidad de una maleta.

Come en la calle

Comer en un restaurante no es obligatorio, sobre todo si se quiere gastar poco y se dispone de poco tiempo para visitar la ciudad. Las tiendas y mercados de todo el mundo ofrecen comida mucho más barata que cualquier restaurante. La reivindicación de la street food (comida callejera) —barata, variada y rica, siempre que se cumpla con la higiene— se palpa en los mercados y puestos callejeros de países como Vietnam, Tailandia, Malasia o México. En ciudades como Londres o Berlín, se ha convertido en un enloquecido festival culinario. Los comedores universitarios también son baratos y se conoce gente.

Duerme en albergues

Cadenas como Generator, Holstelbookers, Hostelworld, Hostelz o los de la red Hostelling Internacional se han alejado de la imagen espartana y cuartelaría que tenían antes los albergues juveniles (hostels, en inglés) a favor de espacios donde prima el diseño y la comodidad. Muchos de ellos ocupan lugares estratégicos de ciudades monumentales y ofrecen servicios similares a los hoteles (habitaciones dobles, Internet gratis…), limpieza y una cuidada decoración. Las habitaciones más baratas son las compartidas, sin embargo, la mayoría de los albergues también tienen habitaciones dobles y dormitorios familiares con baño privado. Aunque su clientela suele ser joven, la edad no es un impedimento para alojarse en ellos. Y con suerte harás amigos.

El arte y su pedagogía
La informática como materia obligatoria en las etapas preuniversitarias